-
Una vez que descubres que puedes, entonces debes hacerlo. Y no es fácil. Tienes que dar pasos directos. Tienes que contar tus bendiciones y hacer un esfuerzo decidido para no dejarte seducir por la melancolía.
Una vez que descubres que puedes, entonces debes hacerlo. Y no es fácil. Tienes que dar pasos directos. Tienes que contar tus bendiciones y hacer un esfuerzo decidido para no dejarte seducir por la melancolía.