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¡Adelante! ¡Ánimo! En la vida espiritual el que no avanza retrocede. Ocurre como con una barca que siempre debe avanzar. Si se detiene, el viento lo hará retroceder.
¡Adelante! ¡Ánimo! En la vida espiritual el que no avanza retrocede. Ocurre como con una barca que siempre debe avanzar. Si se detiene, el viento lo hará retroceder.