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  • A menudo se mide a una mujer por las cosas que no puede controlar. Se la mide por la forma en que su cuerpo se curva o no se curva, por si es plana o recta o redonda. Se la mide por 36-24-36 y pulgadas y edades y números, por todas las cosas externas que nunca se suman a lo que ella es por dentro. Por eso, si hay que medir a una mujer, que se la mida por las cosas que puede controlar, por quién es y en quién está intentando convertirse. Porque, como toda mujer sabe, las mediciones no son más que estadísticas... y las ESTADÍSTICAS MIENTEN.