-
Cuando cuidamos de los demás aumenta nuestra propia fuerza para vivir. Cuando ayudamos a las personas a expandir su estado de vida, nuestras vidas también se expanden. Las acciones en beneficio de los demás no están separadas de las acciones en beneficio propio. Nuestras vidas y las vidas de los demás son, en última instancia, inseparables.