-
Jesús nos recuerda que la buena vida combina la dureza de la serpiente y la ternura de la paloma. Tener cualidades de serpiente sin cualidades de paloma es no tener pasión, ser mezquino y egoísta. Tener cualidades de paloma sin cualidades de serpiente es ser sentimental, anémico y sin rumbo. Debemos combinar antítesis fuertemente marcadas.