-
La verdadera compasión es algo más que arrojar una moneda a un mendigo. Llega a ver que un sistema que produce mendigos necesita ser repavimentado. Estamos llamados a ser el buen samaritano, pero después de sacar a tanta gente de la cuneta, empiezas a preguntarte si quizá haya que repavimentar toda la carretera de Jericó.