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Llega un momento en que debes dejar de hablarle a Dios de la montaña en tu vida y empezar a hablarle a la montaña de tu Dios. Proclama Su poder. Declara su soberanía. Afirmas su fidelidad. Apóyate en su Palabra. Te aferras a sus promesas.
Llega un momento en que debes dejar de hablarle a Dios de la montaña en tu vida y empezar a hablarle a la montaña de tu Dios. Proclama Su poder. Declara su soberanía. Afirmas su fidelidad. Apóyate en su Palabra. Te aferras a sus promesas.