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Si esperamos a que los necesitados crucen las puertas de nuestra iglesia, podemos esperar mucho tiempo. Dios no espera a que la gente venga a Él. Él va a ellos.
Si esperamos a que los necesitados crucen las puertas de nuestra iglesia, podemos esperar mucho tiempo. Dios no espera a que la gente venga a Él. Él va a ellos.