-
Queridos jóvenes, la Iglesia depende de vosotros. Necesita vuestra fe viva, vuestra caridad creativa y la energía de vuestra esperanza. Vuestra presencia renueva, rejuvenece y da nueva energía a la Iglesia.
Queridos jóvenes, la Iglesia depende de vosotros. Necesita vuestra fe viva, vuestra caridad creativa y la energía de vuestra esperanza. Vuestra presencia renueva, rejuvenece y da nueva energía a la Iglesia.