Autores:
  • Dios está cerca cuando te acercas a Él en oración. ¡Oh, verdad reconfortante! Un Dios a la mano para oír el más suave aliento de oración, para escuchar toda confesión de pecado, todo clamor de necesidad, toda expresión de dolor, todo lamento de aflicción, toda súplica de consejo, fortaleza y apoyo. Levántate, alma mía, y entrégate a la oración, pues Dios está cerca para oírte y responderte.