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El cuerpo es un espejo del cielo: Sus energías dan celos a los ángeles. Nuestra pureza asombra a los serafines. Los demonios tiemblan ante nuestro nervio.
El cuerpo es un espejo del cielo: Sus energías dan celos a los ángeles. Nuestra pureza asombra a los serafines. Los demonios tiemblan ante nuestro nervio.