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Puedes elegir. Puedes elegir la alegría en lugar de la desesperación. Puedes elegir la felicidad en lugar de las lágrimas. Puedes elegir la acción frente a la apatía. Puedes elegir el crecimiento sobre el estancamiento. Puedes elegirte a ti. Y puedes elegir la vida. Y es hora de que la gente te diga que no estás a merced de fuerzas mayores que tú. Tú eres, de hecho, la mayor fuerza para ti.