Autores:
  • Sepa que la transformación a veces comienza con una caída. Así que nunca maldigas la caída. El suelo es donde vive la humildad. Tómala. Apréndela. Respírala. Y luego vuelve más fuerte, más humilde y más consciente de tu necesidad de Él. Vuelve habiendo visto tu propia nada y Su grandeza.