Autores:
  • ¡Que Dios misericordioso me preserve de una Iglesia cristiana en la que todos son santos! Quiero estar y permanecer en la Iglesia y en el pequeño rebaño de los pusilánimes, los débiles y los enfermos, que sienten y reconocen la miseria de sus pecados, que suspiran y claman a Dios incesantemente pidiendo consuelo y ayuda, que creen en el perdón de los pecados.

    Martin Luther “Day by Day We Magnify You: Daily Readings for the Entire Year”, Augsburg Books