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  • En su misericordia, Él envió la tormenta misma para hacernos buscar ayuda. Y luego, sabiendo que es probable que nos equivoquemos de respuesta, nos da un examen de opciones múltiples con una sola opción para elegir: la respuesta correcta. La dificultad misma es la facilidad. Al quitarnos todos los demás asideros, todas las demás opciones de elección múltiple, Él ha hecho que el examen sea sencillo.Nunca es fácil mantenerse en pie cuando golpea la tormenta. Y ese es exactamente el punto. Al enviar el viento, Él nos pone de rodillas: la posición perfecta para orar.