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Mis compatriotas tienen derecho a darme la mano y a hablar conmigo si lo desean. No olviden que su apoyo y la lectura de mis obras es lo que me valió el premio Nobel.
Mis compatriotas tienen derecho a darme la mano y a hablar conmigo si lo desean. No olviden que su apoyo y la lectura de mis obras es lo que me valió el premio Nobel.