Autores:
  • El mentiroso, en cualquier caso, reconoce que el objetivo de la conversación es la recreación, no la instrucción, y es un ser mucho más civilizado que el imbécil que expresa en voz alta su incredulidad ante una historia que se cuenta simplemente para divertir a la compañía.

    Oscar Wilde (2014). “A Critic in Pall Mall: Being Extracts from Reviews and Miscellanies”, p.60, Simon and Schuster