-
Supongo que me preocupan cosas existenciales raras, como por ejemplo cómo pasamos nuestro acto final. Es una pregunta muy emotiva. No puedo responderla sin llorar. Pienso: Tienes 56 años, ¿qué has hecho? Criaste dos buenos hijos. ¿Qué voy a hacer ahora que sea tan significativo como eso? Aún no sé la respuesta.