-
La mayor recompensa de cualquier actividad es cómo nos sentimos con nosotros mismos. No es lo que conseguimos lo que nos hace valiosos, es en lo que nos convertimos en el proceso de hacer lo que aporta valor a nuestras vidas.
La mayor recompensa de cualquier actividad es cómo nos sentimos con nosotros mismos. No es lo que conseguimos lo que nos hace valiosos, es en lo que nos convertimos en el proceso de hacer lo que aporta valor a nuestras vidas.