-
Cuando Dios te llama a algo, no siempre te está llamando
a tener éxito, ¡te está llamando a obedecer! El éxito del llamado depende de Él; la obediencia depende de ti.
Cuando Dios te llama a algo, no siempre te está llamando
a tener éxito, ¡te está llamando a obedecer! El éxito del llamado depende de Él; la obediencia depende de ti.