-
Nunca es tarde para preguntarse: "¿Estoy preparado para cambiar mi vida, estoy preparado para cambiarme a mí mismo?". Tengamos la edad que tengamos, hayamos pasado por lo que hayamos pasado, siempre es posible renacer. Si cada día es una copia del anterior, ¡qué pena! Cada respiración es una oportunidad de renacer. Pero para renacer a una nueva vida, hay que morir antes de morir.