-
Ante mis ojos hay muchas escenas miserables, el sufrimiento de los demás y el mío propio obliga a mis manos a moverse. Me convierto en una máquina de escribir.
Ante mis ojos hay muchas escenas miserables, el sufrimiento de los demás y el mío propio obliga a mis manos a moverse. Me convierto en una máquina de escribir.