-
Uno pensaría que para la segunda década del siglo XXI, la pobreza intelectual de la tecnocracia y la primacía de la política sobre ella sería una verdad bien establecida que no necesitaría más defensa.
Uno pensaría que para la segunda década del siglo XXI, la pobreza intelectual de la tecnocracia y la primacía de la política sobre ella sería una verdad bien establecida que no necesitaría más defensa.