-
Es asombroso que vacilemos en hablar de la ira de Dios, por miedo a hacer que los pecadores se sientan temerosos. El miedo que sientan a este lado de la tumba no será nada comparado con el miedo que sentirán cuando estén ante Dios Todopoderoso.
Es asombroso que vacilemos en hablar de la ira de Dios, por miedo a hacer que los pecadores se sientan temerosos. El miedo que sientan a este lado de la tumba no será nada comparado con el miedo que sentirán cuando estén ante Dios Todopoderoso.