-
Deja que el mundo te llame vago por no correr como un fantasma asustado. Quédate tranquilo en tu interior. No te preocupes por saber cómo deberían ser las cosas y simplemente empieza a observar sin prejuicios, proyecciones ni deseos. Observa cómo la vida fluye por sí misma. Nada aquí es un caos, sino una armonía. Tú ya estás dentro de este flujo.