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Así pues, aunque nuestro arte no pueda, como desearíamos, salvarnos de las guerras, las privaciones, la envidia, la codicia, la vejez o la muerte, puede revitalizarnos en medio de todo ello.
Así pues, aunque nuestro arte no pueda, como desearíamos, salvarnos de las guerras, las privaciones, la envidia, la codicia, la vejez o la muerte, puede revitalizarnos en medio de todo ello.