-
La música siempre cura. La música nunca me ha defraudado. Sé que es mi religión. Existe la idea de que no puedes conocer verdaderamente la felicidad hasta que conoces la tristeza, así que ¿cómo puedes curarte a ti mismo a menos que te hayas hecho daño? Aún estoy descubriendo quién soy, pero sé que no soy quien era.