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No he dejado de decir a la gente que anime a los demás, que cuestione lo incuestionable y que no se avergüence de proponer nuevas ideas, nuevos procesos para hacer las cosas.
No he dejado de decir a la gente que anime a los demás, que cuestione lo incuestionable y que no se avergüence de proponer nuevas ideas, nuevos procesos para hacer las cosas.