-
Creo que en nuestro mundo de locos, donde hay tanto dolor, rivalidad, odio, violencia, desigualdad y opresión, son las personas débiles, rechazadas, marginadas, consideradas inútiles, las que pueden convertirse en fuente de vida y de salvación para nosotros como individuos y para nuestro mundo. Y espero que cada uno de vosotros pueda experimentar el increíble don de la amistad de las personas pobres y débiles, para que también vosotros podáis recibir vida de ellas. Porque ellos nos llaman al amor, a la comunión, a la compasión y a la comunidad.