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Si comprendemos los mecanismos y motivos de la mente grupal, ahora es posible controlar y regimentar a las masas según nuestra voluntad sin que lo sepan En casi todos los actos de nuestra vida cotidiana, ya sea en la esfera de la política o de los negocios, en nuestra conducta social o en nuestro pensamiento ético, estamos dominados por el número relativamente pequeño de personas que comprenden los procesos mentales y los patrones sociales de las masas. Son ellos quienes manejan los hilos que controlan la mente del público.