-
Levantarse por la mañana para hacer sadhana es un acto totalmente egoísta: por la fuerza personal, por la intuición personal, por la agudeza personal, por la disciplina personal y, en general, por la prosperidad personal absoluta.
Levantarse por la mañana para hacer sadhana es un acto totalmente egoísta: por la fuerza personal, por la intuición personal, por la agudeza personal, por la disciplina personal y, en general, por la prosperidad personal absoluta.