-
Los músicos nunca piensan que proyectan lo suficiente. En una sala con capacidad para 3.300 personas, da mucho miedo tocar tan bajo que apenas te oyes a ti mismo.
Los músicos nunca piensan que proyectan lo suficiente. En una sala con capacidad para 3.300 personas, da mucho miedo tocar tan bajo que apenas te oyes a ti mismo.