-
Para ver la luz de una vela, hay que llevarla a un lugar oscuro. Es lo mismo que para ver lo bueno y estar agradecido, hay que compararlo y contrastarlo con algo peor, ¡no mejor!
Para ver la luz de una vela, hay que llevarla a un lugar oscuro. Es lo mismo que para ver lo bueno y estar agradecido, hay que compararlo y contrastarlo con algo peor, ¡no mejor!