-
Me aburren los charlatanes y su palabrería; mi alma los aborrece. . . . ¿Existe algún lugar donde no haya tráfico de palabras vacías? ¿Hay en esta tierra alguien que no se adore a sí mismo hablando?
Me aburren los charlatanes y su palabrería; mi alma los aborrece. . . . ¿Existe algún lugar donde no haya tráfico de palabras vacías? ¿Hay en esta tierra alguien que no se adore a sí mismo hablando?