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No seas demasiado presuntuosamente seguro en ningún negocio; porque las cosas de este mundo dependen de tal serie de azares invisibles que si estuviera en manos del hombre poner las mesas, aún así no estaría seguro de ganar el juego.
No seas demasiado presuntuosamente seguro en ningún negocio; porque las cosas de este mundo dependen de tal serie de azares invisibles que si estuviera en manos del hombre poner las mesas, aún así no estaría seguro de ganar el juego.