-
Cuando el ego se hace fuerte, empieza a rodear a la inteligencia como una gruesa capa de oscuridad. La inteligencia es luz, el ego es oscuridad. La inteligencia es muy delicada, el ego es muy duro. La inteligencia es como una flor de rosa, el ego es como una roca. Y si quieres sobrevivir, dicen -los llamados conocedores- entonces tienes que volverte como una roca, tienes que ser fuerte, invulnerable. Tienes que convertirte en una ciudadela, una ciudadela cerrada, para que no puedas ser atacado desde fuera. Tienes que volverte impenetrable.