Autores:
  • Como una madre cariñosa, cuando el día ha terminado, lleva de la mano a su pequeño hijo a la cama, mitad dispuesto, mitad reacio a ser llevado, y deja sus juguetes rotos en el suelo. Aún mirándolos a través de la puerta abierta, Ni totalmente tranquilizado y consolado Por promesas de otros en su lugar Que, más espléndidos, no pueden agradarle más; Así la Naturaleza trata con nosotros, y se lleva Nuestros juguetes uno por uno, y de la mano Nos lleva a descansar tan suavemente, que nos vamos Apenas sabiendo si queremos ir o quedarnos, Estando demasiado llenos de sueño para entender Hasta qué punto lo desconocido trasciende lo que conocemos.

    Henry Wadsworth Longfellow (1988). “Selected Poems”, p.322, Penguin