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Cuando miro hacia atrás en mi propia vida, reconozco esta sencilla verdad: las mayores oportunidades fueron los leones más temibles. Una parte de mí ha querido ir a lo seguro, pero he aprendido que no arriesgarse es el mayor riesgo de todos.
Cuando miro hacia atrás en mi propia vida, reconozco esta sencilla verdad: las mayores oportunidades fueron los leones más temibles. Una parte de mí ha querido ir a lo seguro, pero he aprendido que no arriesgarse es el mayor riesgo de todos.