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Tenemos el deber de animarnos unos a otros. Muchas veces una palabra de alabanza o agradecimiento o aprecio o alegría ha mantenido a un hombre en pie. Bienaventurado el hombre que dice una palabra así.
Tenemos el deber de animarnos unos a otros. Muchas veces una palabra de alabanza o agradecimiento o aprecio o alegría ha mantenido a un hombre en pie. Bienaventurado el hombre que dice una palabra así.