-
La bondad no exige que seamos ciegos a los hechos o que vivamos en fantasías, pero sí que abriguemos un hábito de buena voluntad, dispuestos a mostrar compasión si aparece el dolor, y lentos para apartarnos aunque aparezca la hostilidad.
La bondad no exige que seamos ciegos a los hechos o que vivamos en fantasías, pero sí que abriguemos un hábito de buena voluntad, dispuestos a mostrar compasión si aparece el dolor, y lentos para apartarnos aunque aparezca la hostilidad.