-
El primer deber de un cristiano, de un discípulo y seguidor de Jesucristo, es negarse a sí mismo. Negarse a sí mismo significa renunciar a las malas costumbres, desarraigar del corazón todo lo que nos ata al mundo; no abrigar malos deseos y pensamientos; apagar y reprimir los malos pensamientos; evitar las ocasiones de pecado; no hacer ni desear nada por amor propio, sino hacerlo todo por amor a Dios. Negarse a sí mismo significa, según el apóstol Pablo, estar muerto al pecado y al mundo, pero vivo para Dios.
Temas
- Christian
- Jesús
- Renunciar
- Media
- Corazón
- Dar
- Jesucristo
- Deseo
- Denegación
- Mundo
- Dios Amor
- Sin
- Cherish
- Cristo
- Hábito
- Deber
- Malos hábitos
- Discípulo
- Usted mismo
- Ocasiones
- Amor propio
- Apóstol Pablo
- Abnegación
- Alive
- Denegar
- Primeros
- Seguidores
- Quench
- Raíces
- Auto
- Corbatas
- Apóstoles
- Pecados No
- Malos pensamientos