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Nada impulsa tan fuertemente a un hombre a considerar el interés de sus electores, como la certeza de regresar a la masa general del pueblo, de donde fue sacado, donde debe participar en sus cargas.
Nada impulsa tan fuertemente a un hombre a considerar el interés de sus electores, como la certeza de regresar a la masa general del pueblo, de donde fue sacado, donde debe participar en sus cargas.