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  • Hay dos ideas psicológicamente muy arraigadas en el hombre: la autoprotección y la autoconservación. Para la autoprotección el hombre ha creado a Dios, de quien depende para su propia protección, seguridad y protección, al igual que un niño depende de sus padres. Para la autoconservación el hombre ha concebido la idea de un Alma inmortal o Atman, que vivirá eternamente. En su ignorancia, debilidad, miedo y deseo, el hombre necesita estas dos cosas para consolarse. De ahí que se aferre a ellas profunda y fanáticamente.