-
No sé quién vive aquí, en mi pecho, ni por qué viene la sonrisa. No soy yo misma, más bien el pomo verde y desnudo de una rosa que perdió todas sus hojas y pétalos por el viento de la mañana.
No sé quién vive aquí, en mi pecho, ni por qué viene la sonrisa. No soy yo misma, más bien el pomo verde y desnudo de una rosa que perdió todas sus hojas y pétalos por el viento de la mañana.