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No puedo enseñar ni vivir según la fe de los demás. Debo vivir por mi propia fe como el Espíritu del Señor me ha enseñado a través de Su Palabra.
No puedo enseñar ni vivir según la fe de los demás. Debo vivir por mi propia fe como el Espíritu del Señor me ha enseñado a través de Su Palabra.