-
Todo el mundo conoce el fenómeno de intentar aguantar la respiración bajo el agua: cómo al principio no pasa nada y puedes soportarlo, y luego, a medida que se acerca el momento en que debes respirar, lo urgente que se vuelve la necesidad, la lujuria y el hambre de respirar. Y entonces aparece el pánico cuando empiezas a pensar que no serás capaz de respirar... y finalmente, cuando tomas aire y la ansiedad disminuye... eso es ser un vampiro y necesitar sangre.