-
Comprendo la dureza de los sentimientos de mis oponentes y sus partidarios, porque yo mismo he sido derrotado dos veces en mi vida política en el pasado y entiendo muy bien que es difícil aceptar tu propio fracaso.
Comprendo la dureza de los sentimientos de mis oponentes y sus partidarios, porque yo mismo he sido derrotado dos veces en mi vida política en el pasado y entiendo muy bien que es difícil aceptar tu propio fracaso.