-
Eres tan parte del mundo
que tu más mínima acción contribuye a su realidad.
Tu aliento cambia la atmósfera.
Tus encuentros con los demás
alteran el tejido de sus vidas
y las vidas de quienes
que entran en contacto con ellos.
Eres tan parte del mundo
que tu más mínima acción contribuye a su realidad.
Tu aliento cambia la atmósfera.
Tus encuentros con los demás
alteran el tejido de sus vidas
y las vidas de quienes
que entran en contacto con ellos.