-
Prefiero violar cada una de las malditas convenciones y que se aprueben mis proyectos de ley, que sentarme en mi oficina, todo bonito y correcto, y verlos morir.
Prefiero violar cada una de las malditas convenciones y que se aprueben mis proyectos de ley, que sentarme en mi oficina, todo bonito y correcto, y verlos morir.