-
Voy por el mundo, con la mano extendida, y en los estadios ruego: 'Una jugada bonita, por el amor de Dios'. Y cuando se produce una buena jugada de fútbol, doy gracias por el milagro y me importa un bledo qué equipo o país la realice.
Voy por el mundo, con la mano extendida, y en los estadios ruego: 'Una jugada bonita, por el amor de Dios'. Y cuando se produce una buena jugada de fútbol, doy gracias por el milagro y me importa un bledo qué equipo o país la realice.